Con esta frase tan llena de ilusión y esperanza, Juanjo nuestro Salesiano misionero en Benín, nos invitó el día 9 de Octubre del año 2.011 a seguir compartiendo vida y esfuerzo.
La calabaza, está llena de grietas por donde sale el agua, y nuestras manos, son las armas para su mantenimiento y sujeción.
Estuvimos un grupo numeroso, y lleno de vida, pues un año mas los jóvenes nos desbordaron. Llegaron en autocar y su alegría enseguida se hizo sentir; se encuentran a gusto entre nosotros y su ilusión nos hace tener la esperanza que se nos pide para seguir. Gracias Azkoitía, Barakaldo y Deusto.

También pudimos disfrutar de los padres de Juanjo. Pepe y Pilar Quisieron conocernos, y sobre todo darnos las gracias por ayudar a su hijo en esta misión. Una vez más queda demostrado que cuanto más grande es la persona más humilde se hace.
La presencia de numerosos Salesianos, tanto del Consejo como los que nos acompañan en nuestro caminar, es otro dato motivo de alegría, la Inspectoría de Bilbao, sigue siendo misionera.

Por último dar las gracias a la casa que año tras año nos acoge con tanto cariño.
