Tres cántabras por el mundo

2 10 2011

Durante el año 2011 hemos contado con la presencia de tres cántabras de JyD en países tan distintos como Guatemala, Togo y Angola. Cada una nos cuenta su experiencia desde sensaciones totalmente diversas, perspectivas enriquecedoras que nos hacen compartir vivencias y algo más…

Noticias desde Cinkassé  (Loli)

Un año más, nuestra compañera Loli ha dedicado sus vacaciones a la formación-alfabetización de mujeres africanas. Esta vez en Cinkassé, desde donde nos contó sus experiencias por correo electrónico. Estas son sus propias palabras que siempre resultan más espontáneas y conmovedoras:

“¡ Hola a todos!
Desde Cinkassé , con una temperatura que no baja de los 45ºC, mas bien subirá en abril, soportamos el calor muy bien a pesar de que la primera semana sufrimos un poco sin electricidad.
La ventaja de conocer la zona es que me incorporé rápidamente al trabajo en las aldeas (alfabetización, formaciones de salud, higiene, nutrición….), como ya me conocen, la acogida es buenísima.
Ya llevan trabajando alfabetización desde enero, así que en algunos pueblos empiezan a leer, yo siempre llego a la escuela y les pregunto si han practicado un poco , todos responden siiiiiiiiiiiiiiiiii (aunque sea noooooooooo!!!)
A ver la l con la o es …….todos dicen lo; la l con la i es……. todos dicen li y ahora repetimos todo seguido loli , y se oye murmullo loooooooliiiiiii ahhhhhhhhh loli eres tú, ……y eso, para ellos, ya es leer. La cara que ponen cuando comprenden que las letras forman palabras ….es que no puedo describirla ….
Seguimos con problemas con los maestros, tienes que seguirlos muy de cerca, sino no hacen el trabajo y las mujeres y las niñas abandonan, cada año buscamos los “mejores enseñantes” no es nada fácil, todos aceptan el trabajo pero no lo realizan.
Hacemos la formación de formadores, puesto que trabajar con adultos no es lo mismo, pero cada año nos cambian a los maestros de pueblo, muchos están fuera de los poblados, a los que podemos llegar, y casi siempre son los que mejor trabajan………..
Casi toda la formación está concentrada en los miércoles y sábados que son los días que no hay escuela y podemos utilizar los locales. En otros poblados, nos reunimos debajo de un mango, el que más sombra da y no necesitamos más locales…
En general nos encontramos con varios problemas: las horas, pues todos empiezan a mediodía, la hora de más calor, tenemos el récord de momento en 48ºC. La carretera es un “martirio” no le caben más agujeros , es increíble con la cantidad de tráfico de camiones que tiene Cinkassé que no arreglen la carretera. Me dicen que está previsto arreglarla en el 2013, después comentamos que no se sabe seguro si en el 2013 o en el 3013 jajajajjaja.

Estamos en la brousse y parece desde aquí, que nada pasa en el mundo pero…………….la guerra en Costa de Marfil afecta mucho a la economía en esta zona, los precios de los alimentos básicos han subido. Mucha gente que estaba trabajando en esta zona tiene que regresar………..y luego la inestabilidad en Burkina Fasso.
Cinkassé está situado al lado de la frontera con Burkina y nos llegan algunas noticias de huelgas y violencias en ciudades como Ouagadougou, Koupela o Bobo Dioulaso
Aquí es difícil enterarse de nada y para nosotros todo está tranquilo, los salesianos que están en Ouagadougou nos informan de la situación que se vive allí, os paso el mensaje tal como lo recibimos , aunque parece alarmante , hoy mismo Antonio ha viajado a Ouaga y la situación está tranquila:
Hola, Faus.
¿Qué tal estás? Espero que bien. Nosotros también. Pienso que estás al corriente de la inestabilidad socio-política que estamos viviendo en Burkina desde hace algunas semanas. Primero los estudiantes que han hecho una huelga de dos semanas, a causa de un asunto de abuso de un militar en Koudougou que ha matado a un alumno por asunto de faldas. El presidente ha terminado por echar de sus puestos a algunos altos cargos militares y administrativos, que no han tratado este asunto con justicia.
Las escuelas han abierto normalmente el lunes pasado. Pero justamente hace dos lunes (21 marzo) un grupo de militares de bajo grado, han salido de sus cuarteles al centro de la ciudad pegando tiros al aire y robando motos, teléfonos, devastando kioscos y tiendas, hiriendo algunas personas… durante la noche. Al día siguiente martes, la mayoría de las tiendas, de las estaciones de carburante, de bancos, etc. cerraron. El miedo se respiraba por todos sitios. Según hemos ido comprendiendo, ya que no hay comunicación oficial de nada hasta el día de hoy, un militar graduado ha casi matado, junto a otros 4, a un obrero beninés que trabajaba en su casa y al que acusaba de haber querido ligar con su señora… Los jueces no han encontrado pruebas para demostrarlo, y los 5 militares deben cumplir penas de 12 a 15 meses de prisión firme. Pero justamente unos días después un grupo numeroso de militares ha salido aterrizando ¿será aterrorizando? a la gente, sobre todo en el centro urbano, y han forzado a los responsables de la cárcel de Ouaga para que liberaran a los 5 militares consiguiéndolo por la fuerza. Entretanto, los comerciantes a los que los militares han devastado y robado todo lo que han querido se han vengado hace unos días yendo al campo militar e hiriendo algunos soldados.
Estas manifestaciones violentas de los militares se han repetido en Fada, en Koupéla, en Bobo… con además otro asunto parecido: han sacado por la fuerza de la cárcel a un militar juzgado por violación de una joven, y que estaba en prisión desde el mes pasado.
El presidente ha hablado al país hoy hacia las 2 de la tarde: habla de tratar con rigor este problema, de diálogo con todos los actores sociales, de diálogo…
Si te escribo esta noche es porque las cosas se precipitan: esta misma noche el jefe del estado mayor del ejército ha decretado un toque de queda. La situación no está nada clara. No sabemos lo que puede ocurrir. Nosotros estamos bien, actuamos con prudencia, y creemos estar en una zona fuera de peligro, pero ya sabes que, en situaciones parecidas, todo es posible.
Recemos para que la situación se calme y encuentren soluciones pacíficas y justas. Estaremos especialmente en contacto contigo por email. Confirma la recepción de este correo. Un abrazo
Antonio Herrera
Bueno, a pesar de todo esto yo estoy más feliz que una lombriz, con una vida tranquila y sencilla, eso sí, según me dicen, el buen tiempo lo tengo asegurado.
Seguiremos informando
Besos a todos Loli

Mi destino… ¡GUATEMALA! (Rocío)

Rocío nos hace una reflexión de su vivencia en Guatemala el verano pasado y su trabajo en la fundación Talita Kumi.
Hoy, casi tres meses después de mi regreso de Guatemala, es la primera vez que me siento frente al ordenador para escribir sobre mi experiencia de voluntaria. Me vienen a la mente fechas, caras, paisajes, olores, anécdotas,… un sinfín de cosas que creo que nunca olvidaré aunque pasen los años.
El viaje no comenzó muy bien que digamos.En vez de aterrizar en la capital y seguidamente viajar hacia San Pedro Carchá (Alta Verapaz) tuve que estar alojaba en el Teologado Salesiano dos días, esperando a que llegaran las gemelas Patricia y Raquel, dos jóvenes madrileñas que me iban a acompañar en esta nueva vivencia. Pero, como “no hay mal que por bien no venga” esos días instalada en la capital fueron muy agradables e interesantes, no sólo por lo bien que me trataron todas las personas que conocí allí, sino porque también me di cuenta de las primeras diferencias culturales y paisajísticas.

Una vez trascurridos esos días, las tres voluntarias emprendimos nuestro viaje a San Pedro Carchá donde se encuentra ubicada Talita Kumi (“Niña Levántate”), nombre de la Fundación con la que íbamos a colaborar. Pues bien, una vez llegados a Talita conocimos al Padre Jorge y las Hermanas de la Resurrección y nos enseñaron las instalaciones del internado en el que nos íbamos a hospedar, nos dijeron los horarios y funcionamiento del mismo.

El internado acoge aproximadamente a 400 niñas, de 12 a 16 años, que cursan Educación Básica (lo que aquí conocemos como E.S.O). No obstante, las niñas no sólo estudian a lo largo del día sino que también se encargan de otras tareas como son cocinar (¡hacían unas 4000 tortillas de maíz diariamente!), lavar la ropa, realizar las tareas de limpieza del edificio y cuidar de las plantaciones y de los animales que tienen para su autoabastecimiento (cerdos, gallinas, ocas, patos, vacas…).
El carácter de las niñas me sorprendió mucho al principio porque eran muy calladas y tímidas. Muchas de ellas comprendían el castellano pero no lo verbalizaban muy bien, al ser su lengua materna el Q’eqchi.
Al día siguiente, nos levantamos a las 6 de la mañana (las niñas se levantaban a las 5 para comenzar sus labores) y, tras desayunar, nos fuimos a la oficina. Ésta se ubicaba en un edificio anexo dentro del recinto de Talita Kumi. Allí conocimos al personal que trabajaba en los distintos departamentos (educación, salud, finanzas y recursos humanos) y nos reunimos con el Licenciado Armando (el gerente), el cual nos explicó la filosofía de la fundación, los proyectos que llevaban a cabo y el objetivo que perseguían con cada uno de ellos (normalmente combatir problemáticas a nivel social y económico).
Talita Kumi es una organización no lucrativa, ejecutora de programas y proyectos de educación y desarrollo económico, que son dirigidos a familias campesinas que viven en las comunidades rurales, poniendo especial énfasis en el desarrollo de la mujer indígena. La sede principal era donde estábamos alojadas pero existían otras dos: una en Carolina (Chisec) y otra en Sechactí (Fray Bartolomé de las Casas).
Tras la reunión con el gerente, fui destinada al departamento de educación (por mi profesión) para colaborar en un proyecto de Estimulación Oportuna.
A lo largo de mi primera semana allí, mi trabajo se centró en revisar y completar un manual de Educación Infantil (que anteriores voluntarias habían comenzado) y en realizar, para las comunidades donde se estaba realizando el proyecto, un recetario anual (menú para el curso escolar que comprende los meses de enero a octubre). No obstante, por las noches, mis compañeras de JyD y yo hacíamos dinámicas de grupo con las chicas del internado debido a que, aunque la mayoría de ellas se habían ido de vacaciones a sus casas (por tres semanas), 30 de ellas se habían quedado allí para el mantenimiento del internado y cuidado de los animales. Afortunadamente, durante la segunda y tercera semana pude salir con mi compañera de departamento, Élida, a las comunidades rurales para vivir en primera persona cómo y en qué condiciones se estaba desarrollando el proyecto. En concreto, se llevaba a cabo en 3 aldeas (Chiquixji, Sexucti y Chicucay) acogiendo en total a unos 292 niños desde los 0 a los 6 años.
La peculiaridad con la que me encontré en las comunidades fue el idioma, ya que tanto las madres como las facilitadoras (éstas últimas eran como las “maestras” encargadas de realizar la estimulación) entendían el castellano pero solo hablaban en q’eqchi. Muchos niños, sobre todo los más pequeños, ni siquiera comprendían el castellano pero a través de la comunicación gestual podía comunicarme con ellos. Por tanto, Élida en la mayoría de las ocasiones era la traductora e intermediaria entre ellos y yo.
Por otro lado, señalar que la estimulación se realizaba de lunes a viernes de 14:00 a 16:00h, por grupos de edad. Durante la primera hora y media se realizaba la estimulación y la última media hora se dejaba para la refacción, es decir, una comida que se daba a los niños que asistían cada día (por eso la importancia del recetario).
Respecto a las facilitadoras, me gustaría resaltar que ellas son madres pertenecientes a la comunidad que cada cierto tiempo asisten a unas capacitaciones proporcionadas gratuitamente por Talita. Podríamos decir que las capacitaciones son talleres o cursos de formación mediante los cuales las facilitadoras intercambian experiencias y aprenden cosas nuevas para avanzar en su formación respecto al cuidado y educación de los niños existentes en la comunidad.
También, resaltar la ilusión y ganas de aprender que pude observar en todas las facilitadoras y la preocupación de las madres por aprender a cuidar mejor a sus hijos, no solo tratando de darles una alimentación más variada y equilibrada con los pocos recursos que tienen (normalmente disponen de los alimentos que extraen de sus plantaciones y animales que tienen en sus casas), sino también realizando las manualidades y ejercicios físicos con los niños cada tarde en el programa de estimulación.
La última semana de mi estancia en Talita no la viví de una forma tan alegre como las anteriores, porque no dejaba de pensar que mis días allí estaban a punto de acabar. Quizá mis sentimientos se dieron de esa forma porque ha sido mi primera experiencia como voluntaria y lo he vivido todo de una forma muy intensa. De cualquier modo, creo que ha sido una de las experiencias más bonitas y gratificantes de mi vida. No solo he podido aportar mi granito de arena en ese proyecto, sino que también he recibido y aprendido muchas cosas de la gente y la cultura guatemalteca, que me han servido tanto para crecer a nivel personal como profesional. Por tanto, invito a todo el mundo a vivir una experiencia como ésta, porque como se suele decir “no es igual vivirlo a que te lo cuenten”.

No puedo terminar sin dar las gracias a:
– Todo el departamento de Educación de Talita Kumi: los licenciados Armando y Evelyn, los profesores Juan, Hamilton y Henry, a Karil, Midory, Elda, Élida, las dos Angélicas y Nydia, por la ayuda, apoyo y cariño recibido desde mi llegada hasta mi despedida.
– Al Padre Jorge y a todas las Hermanas, por su comprensión, preocupación y atención prestada, porque no pudo ser mejor.
– A las gemelas Patricia y Raquel, por ser las mejores compañeras de habitación, por compartir conmigo tantos buenos momentos y por la amistad brindada.
– A toda la gente que conocí en las comunidades, por su amabilidad y respeto.
– Y, por último, al personal del Teologado, en especial al Hermano Luis y al Padre Félix, por su cortés recibimiento, la confianza depositada en mí y su gentileza.
¡¡GRACIAS A TODOS!!
De Turín a Angola  (Rosmari)

Mi amigo Isaac, hermano Salesiano, al que tengo presente en muchos momentos, me invitó el mes de septiembre a Turín, donde se celebraba anualmente la Recogida de la Cruz de D. Bosco, por personas destinadas a las misiones salesianas. Yo pertenezco al grupo de laicos en España y mi destino es Angola.

En el momento que acepté la invitación, no tenia conocimiento profundo de lo que D. Bosco te ofrece cuando aceptas esa Cruz en una misión como la suya. Hoy me veo con todo preparado, a punto de marcharme a Angola, con encargos “de todos, para todos” y aparentemente todo sigue su curso, a pesar de todas las contrariedades. Nunca reflexionas sobre lo que llevas dentro de Ti, sólo piensas en el trabajo que puedes aportar.
Así es una misión de D. Bosco desde que le aceptas en tu vida, antes de recibirte en una misión. Te sientes viva. Cuando te mezclas con personas de todas las razas y nacionalidades, te sientes especial siendo de “ese montón”. Entiendes que, como afirma don Bosco, entre los más desfavorecidos y los favorecidos en este mundo, la ignorancia se convierte en un enemigo sin piedad y llega a herir el corazón.

Como dice mi amigo Álvaro, destinado en Porto Novo, donde lleva la Granja llamada Valdocco: si quieres que los niños de la calle te respeten, tienes que estar con ellos y sufrir con ellos. Cuando entienden esa alegría en el compartir sus vidas y sus problemas, te respetaran siempre, desde “dentro”, y sin imposición. Creo que mis amigos de Porto Novo han borrado de su vocabulario las palabras derrota y desaliento.
En Turín, se ven varias estatuas de D. Bosco, con las que todos nos hemos hecho una foto, con su sotana oscura llena de remiendos que ha hecho de él, uno de los mejores. Un luchador, dulce y sensible, sin margen de error, un luchador del trabajo del pensamiento llenos proyectos y esperanzas de vida en el corazón de los más desfavorecidos, un “camino directo” a los Derechos Humanos, sin distracciones ni recovecos.
Os envío fotos de nuestro grupo formado por Cristina (Misión de Porto Novo), Joana (Misión de Porto Novo), Álvaro (Misión de Porto Novo en la Granja Valdocco), Agustín Pascual Hermano Salesiano quien se ocupó de todos nosotros), Manuel Castro Hermano Salesiano y actualmente Director de Jóvenes y Desarrollo en España y Yo, Rosmari. Gracias Isaac.

Rosmari fue a Angola en otoño para realizar un trabajo como enfermera y desde allí nos contaba sus emociones y sentimientos:

La llegada a Luanda, bien, muchos traspiés con los retraso de los vuelos. Ya aquí, la maleta no aparecía por ningún lado, así que el Padre Martín, me dijo que o me esperaba la maleta o si quería irme a Luanda. Me marché al día siguiente y le dejé las llaves de la maleta.

Aquello que habíamos hablado para hacerme un traje típico aquí para no usar solo la ropa de allí… bueno pues eso es lo que tuve que hacerme, pero por obligación, ya que me quedé con lo puesto. Ni la medicación anti-malárica que estaba en la maleta, llegó. Tenía en el bolso de mano la caja que comencé a usar ese mismo día. Llegué a Luanda con lo puesto, bolso de mano y ordenador
Estuve unos días en el centro de salud, pero ya tienen enfermeros. No encuentro la dinámica ni la lógica para recetar de esa manera. Creo que Javier, el medico de Valladolid, tampoco la encontró…..? No sé.
Tuve una mano “divina” de Dios cuando en casa de los salesianos, encontré al Padre” Luigi” de Liberali, que desde ese día, hacemos muchos kilómetros y llegamos a aldeas totalmente olvidadas desde la guerra y a las que sólo los salesianos llegan.
Me sentí orgullosa de D. Bosco. Me sentí emocionada por tener esa compañía. Me sentí afortunada por compartir tanto con personas que no les mueve otra razón que eso mismo, compartir, hasta en los confines del mundo.
Cuando llegué, hacía poco tiempo que sucedió un incidente grave en una aldea un poco más lejana hacia Cangumbe. Un niño de cuatro años encontró un proyectil entre los árboles, creyó que era un juguete y lo llevó al poblado para jugar. Como los niños son imprevisibles, se metió en un yango, lugar donde cocinan y se reúnen para hablar. El niño llegó con el “juguete” al yango y lo echó dentro de la cacerola caliente. Comenzó a explosionar y murieron todos los del yango.
Es para que veas lo cercano que aún estamos del peligro de una guerra que terminó, pero no han finalizado las consecuencias de esa guerra.
Hace muchos días que no tengo tiempo para escribir un poco, ahora dispongo de un momento.
Cuando llegué a Angola, siempre hacía fotos, me impresionaban los colores y contrastes tan llamativos que aparentemente llamaban mi atención.
No sé en qué momento dejé de hacer fotos, de ver tantos colores, dejé de ver personas enfermas. Mi perspectiva cambió y no fui consciente de ese momento. Ahora, todo parece diferente, constantemente.
Siempre tenemos un momento de oración o misa. Aquí son diferentes. Yo agradezco eso mismo, que sean diferentes.
En los caminos donde estuvimos, la carretera es de tierra y muy amplia. A lo largo del recorrido cambia todo. Queda muy estrecha y llena de arena, el paso es intransitable. He visto una mina estallar cuando estaba la empresa de desminaje por la carretera un atardecer. Es horrible. No puedo contarlo. Todo se queda corto en palabras. Pero dejas de pensar en el peligro, en los mosquitos, en tantas cosas, que tu objetivo se reduce al de cada día y tienes que alcanzarlo, porque mañana es otro muy diferente. Aunque no puedes planificar el cómo alcanzarlo, aprendes a “improvisar”. Es lo mejor de todo. Descubrir lo espontáneo o lo retráctil que puedes resultar contigo mismo.
Duermo toda la noche sin despertarme siquiera. Nos levantamos a las 5 o 5.30 lo más tarde. Aquí cercano al ecuador, hay una luz de día intensa. Siempre uso las gafas de sol. Durante la noche, lo principal es la mosquitera, te protege de todo, y de verdad que “DE TODO”, TENDRÍAIS QUE VERLO ¡Puedes amanecer con la mosquitera con muestras de insectos que no has visto nunca! Las condiciones son más duras de lo que parece en la zona rural…Parece un rally Paris-Dakar. Así lo llamo yo. Cuando llegamos, todos nos reciben con cantos, saludan con el apretón de manos detalladamente y a su manera. Os enseñaré el saludo cuando llegue.
Se sorprenden todavía de ver a un blanco. Los pequeñitos de las aldeas quieren tocarme la piel y la cara. Me miran a los ojos fijamente. Me tocan el pelo, extrañados. Me miran las palmas de las manos…Las mujeres no creen mi edad. Preguntan por mi familia. Todos quieren saber sobre Julio. Por qué cuida a las niñas y no ha venido a África.
Todos quieren verme en consulta, algunos sin motivo. Nuestra compañera y traductora, que me ayuda con todo, María de Fátima que habla chocue y portugués. Y cinco dialectos más. Te puedes imaginar, mi amiga del alma…
Te envío fotos también. No nos dio tanto tiempo para conocernos nosotras mismas como queríamos, el trabajo y el tiempo nos apuraba. Tengo aquí tanto trabajo que no me acuerdo del ordenador, de fotos, y sólo descanso cuando me siento en misa. Tengo mucha alegría de haber venido…
Los voluntarios uruguayos, italianos, brasileiros y eslovacos me hicieron un regalo y un escrito como postal que ya os enseñaré (una palomita en relieve sobre el acero y la imagen está posada en una madera de roble, en la parte superior esta escrito: Luanda 2011)
Tengo que dejaros. Nos vemos pronto
Cuidaros. Rosmari

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: